lunes, 3 de febrero de 2014

Joven Caballero

Joven Caballero

Joven caballeroAutor: Vittore Carpaccio 
Fecha: 1510

Museo: Museo Thyssen Bornemisza
Material: Oleo sobre lienzo



Aunque se desconoce la fecha exacta de ejecución, los especialistas consideran que este Joven caballero sería el primer retrato de cuerpo entero de la historia, inspirado en los santos que acompañan a las Madonnas en las Sagradas Conversaciones, tan habituales en los últimos años del Quattrocento. También desconocemos su identidad pero su pulida armadura, el jinete con lanza y el castillo del fondo indican que estamos ante un militar, especulándose el nombre de Francesco María della Rovere, futuro marqués de Urbino. La figura se inserta perfectamente en el paisaje, interesado Carpaccio en la perspectiva y en los minuciosos detalles de la vegetación, inspirada en el mundo flamenco. La iluminación empleada es característica de la Escuela veneciana, especialmente de Giovanni Bellini y Antonello da Messina.

Giovanni Emo

Giovanni Emmo
Giovanni Emo

Autor: 
Giovanni Bellini 
Fecha: 1475-83
Museo: National Gallery (Washington)
Estilo: Renacimiento Italiano
Material: Oleo sobre tabla



Giovanni Bellini, el autor de esta tabla, era apodado el "Giambellino", por la belleza y calidez de su estilo. Su obra influyó mucho en otros pintores, como Alberto Durero, que le conoció en su primer viaje a Venecia. El estilo de Bellini es cálido, lleno de tonos dorados, sensible y perspicaz respecto a la psicología de sus personajes. Sus retratos llamaron mucho la atención en su momento y siglos después, por las modas extravagantes que se usaban en Venecia, crisol de culturas con colonias de alemanes, españoles, flamencos, turcos, griegos y del resto de italianos. El retrato típico de Bellini, y de Venecia en general, sigue las características que se aprecian en este cuadro: figura girada de tres cuartos, captada sólo de busto, con ricos ropajes y sobre fondo neutro, preferiblemente oscuro, para que destaque la figura del retratado. Bellini, además, prestaba especial atención a la personalidad de sus modelos, lo que les dotaba de una fuerza muy particular que tenía gran éxito entre la clientela.

Pintura y escultura

Pintura y escultura

Por lo que se refiere a la escultura, se dio una influencia mutua entre pintura y escultura pues, si ésta influyó en determinadas obras pictóricas, también el tratamiento que A. Rizzo dio a su escultura se ha explicado por la influencia de determinados pintores. Efectivamente, el estudio de cómo las luces modelan sus esculturas y la capacidad de éstas para llegar a los sentidos del espectador -cuyo aprecio de la obra será un ejercicio de sensibilidad antes que de razón- nos puede recordar la obra de Antonello o de Giovanni Bellini. En las esculturas que hizo de Adán y Eva para el palacio ducal con posterioridad a 1483, ha encontrado Pope-Hennessy que, siendo el modelo de la Antigüedad el punto de partida, ha sido, sin embargo, superado y suponen la consagración del nuevo arte en Venecia. El conocimiento de la Antigüedad se pone de manifiesto también en el monumento Vendramín, realizado a fines de siglo por Tullio Lombardo


La celebración de la figura del dux fue una constante tanto en la escultura como en la pintura. En escultura lo podemos ejemplificar con el relieve que hizo Pietro Lombardo del dux Loredan adorando a la Virgen, en esa actitud de perpetua adoración tan asociada siempre al poder. 
Centrándonos en la pintura, que fue el gran arte de los venecianos, debemos recordar cómo la expansión por la terraferma por parte de la Señoría de Venecia comenzó ya en la primera mitad del siglo. El respeto mostrado por las instituciones y las tradiciones locales repercutió en que no desaparecieran las escuelas regionales de pintura de ciudades como Padua o Verona, que influirán en los pintores venecianos. La utilización del arte y en los monumentos funerarios, tal como hemos visto en la escultura, para perpetuar la fama y la gloria del fallecido, tuvo también su repercusión en la pintura. Las familias nobles fueron dando cada vez más importancia a los sepulcros de sus capillas en las iglesias. A veces la pintura se convirtió casi en un marcó para la escultura, subordinándose a ésta. La importancia de la pintura para el sepulcro en el área veneciana se puede constatar, en esta primera mitad del siglo, con las pinturas al fresco realizadas por el pintor lombardo Michelino da Besozzo para la tumba de los dos condottieri, Giovanni y Marco Thiene, en la iglesia de Santa Corona de Vicenza. 
La presencia de pintores de otras tierras influyó también en el desarrollo de la pintura veneciana, lo que ocurre es que muchas veces las influencias no fueron precisamente innovadoras pues, por ejemplo, en la decoración del palacio ducal intervendrían artistas como Gentile da Fabriano o Pisanello, cuya pintura responde más a principios góticos que al nuevo sistema. Es el mismo caso de Filippo Lippi, que trabajó en Padua hacia 1434. Por otra parte, a lo largo de todo el siglo, la exaltación de Venecia y de su poder será un tema recurrente. En ese aspecto es significativa la obra de un señalado pintor de la primera mitad del siglo, Jacobello del Fiore, que realizó un tríptico con el tema de la Justicia en 1421 para el magistrado encargado de la corte civil y penal en el Palacio Ducal, cuya finalidad era precisamente la glorificación de Venecia, a la par que de la Justicia. En ese sentido es también significativa la costumbre de hacer retratos de los dogos venecianos, desde mediados del siglo XIV, para colocarlos, en su orden cronológico, en el Salón del Gran Consejo del Palacio Ducal. 


El carácter conservador de la pintura veneciana en tanto que sistema figurativo anclado en el gótico, comenzó a verse paulatinamente transformado con la presencia en Venecia de artistas como Andrea del Castagno, que llegó como artista de mosaicos en los años cuarenta y Paolo Uccello que, en calidad de lo mismo, estuvo en Venecia entre 1425 y 1431 trabajando en la reparación de los mosaicos de San Marcos. Sin embargo, se ha apuntado que Uccello por entonces no era todavía un gran conocedor de la perspectiva. La presencia de Masolino en Venecia entre 1435 y 1440 influyó en pintores como A. Vivarini y Jacopo Bellini, que modernizarán su pintura buscando efectos de claroscuro y volumen. 
Precisamente el artista que comenzó a aplicar en la pintura veneciana la perspectiva albertiana fue Jacopo Bellini. Este pintor fue discípulo de Gentile da Fabriano en los años treinta. La relación que tuvo con la corte de Ferrara, al igual que Pisanello, ha sido considerada el vehículo para que ambos pintores conocieran la perspectiva como sistema de representación. Ambos se presentaron a un concurso en 1441 para hacer el retrato de Lionello d'Este y es significativo de los nuevos tiempos el que el poeta Aliotti hiciera un poema sobre el concurso en el que llamaba nuevo Fidias a Bellini.






Arte

Arte en Venecia

La situación geográfica de Venecia y sus relaciones comerciales con Oriente hicieron de esta ciudad en el siglo XV un caso aparte del resto de Italia en lo que se refiere a muchos de los objetos artísticos y obras de arquitecturaproducidos en la ciudad. 

La caída de Constantinopla en 1453, que supuso el fin del dominio veneciano en el Mediterráneo oriental, así como la ocupación turca de los Balcanes provocó en la segunda mitad del siglo un repliegue de la Señoría de Venecia y forzó a ésta a plantearse una política defensiva. Además de responder al acoso del imperio turco, tuvo que hacer frente también a la liga antiveneciana, que en 1483 formaron el Papado, Nápoles y Milán. A pesar de ello, la imagen de Venecia en este siglo es una imagen de poder, de riqueza y de triunfo, tal como podemos observar en la vista de la ciudad del año 1486 en la que se ve a la ciudad en medio de la laguna, una ciudad de mercaderes que en 1500 tenía ciento veinte mil habitantes. Las flotas comerciales con destino a Alejandría, Beirut o Bizancio eran el canal para un intercambio cultural que hizo que para Occidente pudiera parecer exótico el arte de esta ciudad, tan ligada a Oriente. 

La frecuencia con que en Venecia los arquitectos fueron a la vez escultores, siendo además la escultura la base de su formación, ha sido el argumento empleado para explicar el porqué de una arquitectura que incorporó las novedades antes en la decoración que en la estructura de los edificios. Al no existir una formación especializada en tanto que arquitectos, se formaban como escultores. Es el caso de Antonio Rizzo y de Pietro Lombardo

Ambos artífices realizaron sepulcros en los cuales la arquitectura sirvió de marco a la escultura, como en el caso del monumento funerario del dux Nicolò Tron, acabado por A. Rizzo en 1480. La gran obra de Rizzo como arquitecto fue la reconstrucción del palacio ducal después del incendio de 1483. Además de reformar muchas zonas proyectó la escalera de los Gigantes, que parece traducir en piedra una labor en madera. A pesar de tratarse de un palacio abierto, que no precisaba ser fortificado para defenderse de revueltas en una ciudad caracterizada por la prosperidad, Rizzo utilizó en el zócalo de la fachada al río un almohadillado en forma de puntas de diamante. Ya nos hemos referido anteriormente a este motivo al tratar el palacio, pero en este caso el hecho de que se limite al zócalo hace pensar más en un tipo de referencia simbólica al palacio como fortaleza, puesto que el mismo motivo fue utilizado también en el castillo Sforza de Milán. Las mutuas influencias a veces se justificaron mediante los viajes de los artistas y, en concreto, la relación con Milán pudo venir dada, entre otros factores, por los viajes de Filarete a Venecia, cuya arquitectura a su vez influyó en la obra de este tratadista.

Puentes de venecia

Puentes venecia
  1. puente de la academia
  2. puente de los descalzos
  3. puente de la libertad
  4. puente delle tette
  5. puente de la constitucion
  6. puente de crea
  7. puente las agujas

Historia

Historia de Venecia
La ciudad de Venecia se extiende sobre una serie de 119 islas que emergen de una amplia laguna situada entre la tierra firme y el mar abierto. Hasta su fundación se encontraba habitada por unos pocos habitantes ilirios y venetos que vivían sobre el agua de la laguna en palafitos subsistiendo de la pesca y de la extracción de sal.
Su fundación data del año 421. Los habitantes del Véneto, expulsados por los ostrogodos y los lombardos, se refugiaron en estas tierras pantanosas de la desembocadura del río Po constituyendo la ciudad de Venecia.

Plaza de San Marcos
Su situación "privilegiada" entre marismas y aguas pantanosas otorgó una gran independencia a Venecia respecto a los posibles conquistadores. En el año 810 el propio hijo de Carlomagno tuvo que retirar sus naves después de tropezar con los obstáculos que la zona ofrecía a la navegación.
En el siglo VI, el gran general de la época de Justiniano, Belisario, conquistó Venecia. Bajo la protección del Imperio Bizantino pasó a depender administrativamente del Exarca de Rávena. Al frente del gobierno de la ciudad impusieron al Maestro Militar bizantino.
Aprovechando la debilidad del Exarca de Rávena, en el año 697, las familias ricas eligieron el primer Dux, Paololucio Anafesto, con carácter hereditario y vitalicio en un principio y, más tarde, electivo y vitalicio después de numerosas luchas de poder entre las familias patricias.
En el año 829 fue transportado a Venecia, desde Alejandría, el cuerpo del apóstol San Marcos, el evangelista que sería el patrono de la ciudad.
 
En 976 un incendio destruyó el centro de la urbe, incluido el palacio del Dux, con los archivos de la ciudad y la primera iglesia de San Marcos.
Un acontecimiento importante fue cuando el emperador de Bizancio, por el apoyo que los venecianos le prestaron en su lucha contra los normandos, les concedió considerables privilegios en el comercio con Bizancio.
Esta relación fructífera con Bizancio garantizaba el tráfico marítimo y el comercio a Venecia. El embajador veneciano gozaba de privilegios exclusivos ante Bizancio. Su diplomacia se caracterizó por su sagacidad, flexibilidad y oportunismo. Siguieron comerciando con los musulmanes, incluso tras la prohibición decretada en el Concilio de Letrán (1261).
Venecia expandió su poder con el comercio de las sedas y especias de Constantinopla (la antigua Bizancio) y de Alejandría, transportando esclavos, madera, pez de Dalmacia, hierro de los Alpes y paños. Uno de los negocios más productivos era la compra de esclavos del sur de Rusia para venderlos en el norte de África. También vendía en Europa los que compraba en Alejandría y en Turquía.
En el año 1204 comienza el gran apogeo de Venecia al iniciarse la Cuarta Cruzada. Las galeras venecianas al frente del Dux Enrico Dandolo tomaron Constantinopla y el imperio griego fue repartido entre los cruzados y los venecianos. Éstos se quedaron con numerosos barrios comerciales de ciudades de Siria, Palestina, Creta y Chipre. Llegó la época del famoso Marco Polo, símbolo del espíritu veneciano.
Una vez controlado el Mediterráneo, las galeras venecianas miraron al Atlántico. Amenazando Europa llegaron a Southampton, Brujas y Londres, donde establecieron colonias.
Signo del máximo apogeo fue la acuñación, en el año 1284, de una moneda de oro, el Ducado, que permanecería tres siglos como uno de los patrones monetario del mundo junto al florín florentino.
Organización política de la República de Venecia: La Antigua República de la Serenísima.
Desde el primer momento, la organización de la República de Venecia se esforzó por evitar que un solo hombre, el Dux, detentara todo el poder. Se estableció una forma republicana de gobierno que no existía en ninguna otra ciudad-estado de Italia. Los patricios estaban decididos a no ser gobernados por cualquiera, especialmente cuando no ayudaba a sus intereses económicos.
La primera imposición se dio en 1148 en la que se obligó al Dux a la "Promesa Ducal", un compromiso que el Dux asume en el momento de su nombramiento.
En 1177 le fue impuesto el “Gran Consejo”, compuesto por miembros elegidos entre las familias de la nobleza, al que seguiría el “Consejo Menor”, compuesto por seis miembros asesores del Dux y la “Quarantia” como Tribunal Supremo.
En 1223 estas instituciones se combinaron en la Signoria, formada por el Dux, El Consejo Menor y los tres dirigentes de la Quarantia. La Signoria era el órgano central de gobierno y representaba la continuidad de la república como se muestra en la expresión: "Aunque el Dux esté muerto, no la Signoria".
En 1229 se constituyó el Senado (denominado Cosiglio dei Pregadi). Estaba compuesto por 60 miembros elegidos por el Consejo Mayor y desde él se dirigía la política exterior y la elección de embajadores.
El 10 de julio de 1310 se estableció el Consejo de los diez, una organización similar a una policía secreta del estado, que se hizo muy poderosa y se convirtió en el eje central de la política veneciana.
La combinación de sabios y algunos otros grupos fue llamado “un collegio” que formaba un poder ejecutivo.
Al final del proceso el Dux tenía un poder personal muy reducido y la autoridad era ejercida básicamente por el Gran Consejo, cuyos puestos se convirtieron en hereditarios a partir de 1297.
Una oligarquía de doscientas familias pasó a gobernar Venecia.

Canales venecianos
En la primera mitad del siglo XV los venecianos comenzaron su expansión por Italia como respuesta al poder amenazador del Duque de Milán.
En 1410, Venecia controlaba la mayor parte de la región, incluyendo ciudades como Verona y Padua, alcanzando más tarde a Brescia y Bérgamo. El mar Adriático se convirtió en el "mar veneciano", cuyo poder se extendía hasta lejanas tierras como Chipre.
La debilidad del Imperio Bizantino le había permitido anexionarse a Creta, Eubea y, en 1489, Chipre.
En el siglo XV Venecia era el centro del comercio mundial y la mayor ciudad portuaria del mundo con más de 200.000 habitantes. Los palacios se hicieron cada vez más lujosos, decorados por artistas como Veronese y Giorgione.
En esta época Venecia alcanzó su máximo apogeo.
La llegada de la decadencia
Si la conquista de Constantinopla fue el inicio de su apogeo, su pérdida, en 1453 a manos de los turcos, inició una galopante decadencia. A ello se unió el descubrimiento de América que desplazó las corrientes comerciales.
Por esa época, el Imperio Otomano logró expandirse por los Balcanes y Venecia comenzó a verse amenazada. En 1570 se vió obligada a abandonar Chipre en manos de los turcos. Poco después cayeron Creta y sus últimas posesiones en el Egeo. Firmó la paz con los Otomanos en 1573.
A través de la Santa Liga, coaligada con la Santa Sede y España, intentó recuperar los territorios perdidos y, aunque venció en la Batalla de Lepanto, no lo logró. (En esta batalla Cervantes perdió su brazo).
Además, en la expansión de Italia se enfrentó con el Papa que estaba coaligado con Luis XII de Francia, Maximiliano I de Austria, y Fernando II de Aragón, enfrentamiento del que Venecia se salvó gracias a su diplomacia.
La peste de 1630 acabó con un tercio de la población. El declive de Venecia era manifiesto, los Habsburgo potenciaron el Puerto de Trieste en contra de los intereses venecianos. Nápoles intentó dominarla a través de la Conjuración de Venecia.
La lucha por Venecia
En el siglo XVIII Venecia, una sombra de lo que fue, intentó recuperar su antiguo prestigio iniciando una guerra contra Túnez.
La Revolución Francesa pilló a Venecia sin poder de reacción y los franceses y los austriacos se enfrentaron por su territorio.

Uno de los infinitos embarcaderos
En 1797 Napoleón Bonaparte intentó aliarse con Venecia y esta se negó. Napoleón descargó su venganza sobre la República Veneciana poniendo fin a trece siglos de independencia. Desvalijó el Bucintoro y se apoderó de todo el oro y objetos de valor. El Bucintoro, barco del Dux, fue enviado a Francia donde lo utilizaron como galera de prisioneros.
El Dux, Ludovico Manin, y el Gran Consejo abdicaron y se formó un gobierno municipal pro francés. El Congreso de Lyon de 1801, convocado por Napoleón, creó en Italia la República Cisalpina, siendo su primer presidente el propio Napoleón, aunque poco después, en 1804, al proclamarse Emperador de los Franceses, asumió el título de Rey de Italia.
Mediante la firma del tratado de Campoformio, el 18 de octubre de 1797, Napoleón cedió Venecia a los austriacos.
Italia quedó por primera vez políticamente unificada bajo el dominio de Napoleón y por tratarse de un poder extranjero se desarrolló un alto sentimiento nacionalista italiano.
Nuevos enfrentamientos con los austriacos llevaron a Napoleón a desalojarlos del territorio veneciano en 1805 y, tras el Tratado de Presburgo, pasó a formar parte del Reino de Italia. Un año después, Napoleón dejó en su lugar a su hermano José Bonaparte.
Derrotado Napoleón, el Congreso de Viena restableció el estatus político previo a la Revolución.Venecia quedó de nuevo en poder de Austria formando parte del Reino Lombardovéneto. Poco después Venecia se separó de Lombardía que había optado por la unión con Italia.
El sentimiento nacionalista era imparable, surgieron sociedades secretas buscando la unidad italiana, como la Secta de los Carbonarios y la llamada Italia Joven de Manzini.

Venecia desde el vaporetto
Se produjeron diferentes alzamientos y el ejército austriaco derrotó a los revolucionarios en la Batalla de Rieti de 1821, restableciendo su poder. El 11 de marzo, ignorando lo ocurrido en Rieti, nuevos alzamientos estallaron en el Piamonte, Turín, Módena y Parma.
Tras el alzamiento contra los austriacos se creó una asamblea que votó por la unión de Venecia a Italia. Los austriacos destruyeron gran parte la ciudad y esta se rindió el 22 de agosto de 1849.
La situación se transformó rápidamente en una guerra entre Italia y Austria. Los gobernantes de los Ducados, el Papa y el Rey de Nápoles, terminaron enviando fuerzas para luchar por el dominio de los territorios venecianos. Mientras tanto, los austriacos eran apoyados por la Santa Alianza (Prusia y Rusia).
Por el tratado de Viena 1866 se restableció la paz entre Italia y Austria, Austria renunció a Venecia a cambio de una indemnización.
Por último, se firmó el Tratado de Venecia del 19 de octubre de 1866, por el que Austria cedía Venecia a Francia y ésta a su vez a Italia.
Tras un plebiscito Venecia entró a formar parte definitivamente de Italia.


domingo, 2 de febrero de 2014

curiosidades

La ciudad se fundó para escapar de la invasión de Atila. Cuando dos casas se unen por un arco, significa que las dos casas son de un mismo propietario. Hay preciosos arcos en mármol, con los símbolos de las familias que los han construido y figuras de santos o personajes históricos.
Esta prohibido ir en bicicleta por Venecia, arriesgáis de que os pongan una multa elevada.

El Gobbo de Rialto (El Jorobado de Rialto) – El Jorobado de Rialto servia a los heraldos venecianos como púlpito para leer las condenas y la lista de los ciudadanos mencionados en los bandos con cargos contra la República de Venecia. Pero esta particular escultura debe su popularidad a otro uso. En la Edad media El Jorobado de Rialto era la meta de una carrera donde los condenados desde San Marco hasta Rialto pasaban entre dos hileras de venecianos que les daban latigazos y los golpeaban, de tal modo que al llegar junto al jorobado los delincuentes lo abrazaban y besaban agradeciendo el fin de la tortura.
Calle del Diavolo – La calle del Diablo hace esquina con calle dei Pretti. La calle del diablo debe su nombre al puente que se encuentra al principio de la calle. Sus escalones eran muy empinados y a menudo los venecianos tropezaban y decían tremendas palabrotas.
Las verdaderas calles de Venecia eran los canales, por este motivo las calles son así de estrechas e incómodas. Casas y edificios tenían la entrada principal por el canal. Hoy en día, Venecia tiene serios problemas de aparcamiento. Muchas barcas y pocos lugares donde amarrarlas.
La torre del reloj en plaza San Marco es una maravilla inigualable. La leyenda dice que el duque mandó sacar los ojos a los artesanos que la construyeron para que no pudieran realizar otra que fuese más bonita.
Los disfraces no solo se los ponían en Carnaval, a los venecianos les gustaba mucho pasear disfrazados y aprovechaban cualquier ocasión para hacerlo. Diferentes leyes regulaban este tema, estableciendo cuando se podían disfrazar y quién podía hacerlo.
Venecia actualmente tiene menos de 60 mil habitantes pero eran más de 140 mil en los tiempo de oro!
Nadie creía que fuera posible realizar el puente de Rialto en piedra. Son famosas las frases de las personas que decían “Se terminará cuando yo tenga tres piernas” u otras personas decían “ Cuando se termine me prendo fuego”. Podréis ver estas dos personas representadas en los capiteles del edificio al lado del puente: un hombre con tres piernas y una mujer sentada encima de una hoguera.
El gueto de Venecia fue el primer gueto del mundo (1516). Su nombre deriva de la presencia de algunas fundiciones en la zona destinadas a fundir (gettare) metales. Este nombre pasó a ser de uso común y se adoptó también para indicar los barrios de los judíos fuera de Venecia.
Los leones de la entrada del Arsenale provienen todos de lugares diferentes. El más grande conocido por León de Piraeus, es notable por haber sido desfigurado por grandes runas grabadas en el siglo XI por soldados mercenarios escandinavos.
Venecia tiene solo dos canales, el Canal Grande y el Canal de la Giudecca. Tiene solo una plaza, plaza San Marco. Los canales más pequeños se llaman ríos, las calles pueden ser calles, salizzada, campo, ruga, fundamenta, riva…Un campo es una plaza, mientras una pequeña plaza es un campiello.
Salizzada indica que fue una de las primeras calles en ser cubierta de piedra. La ruga era una calle con casas y tiendas solo por un lado, mientras las calles tenían solo casas a un lado. La calle que recorre el canal se llama fondamenta o riva. Para complicarlo todo un poco más, Venecia no tiene número cívicos, los números se asignan en base al barrio al que pertenece la calle y nadie sabe exactamente bajo que criterio.